Ayunar no es pasar hambre, es lo primero que tienen que tener en cuenta todas aquellas personas que están pensando en hacer una limpieza depurativa o desintoxicante basada en el ayuno.

Ayunar es el acto voluntario y consciente de no ingerir alimentos sólidos ni excitantes durante un tiempo determinado. Lo que se traduce en una dieta basada en líquidos, como pueden ser zumos de frutas y hortalizas y caldos de verdura, por lo que no se sufre la molesta sensación de estar pasando hambre.

Los programas de ayuno, ya sean de varios días como de una o dos semanas, deben de estar pautados por un experto en nutrición y en ayuno, que garantice que el aporte de líquidos ingeridos durante las jornadas sean adecuados para cubrir las necesidades de cada usuario.

Todo el mundo ha vivido alguna vez a lo largo de su vida una etapa de ayuno voluntario, sobretodo cuando se ha estado enfermo y se ha perdido el apetito. Y es que el organismo (tanto el del ser humano como el de los animales) tiene una función de regeneración o auto curativa, y entre ellas está la de dejar de ingerir alimentos sólidos para limpiar el cuerpo enfermo, y disponer de la energía para combatir la enfermedad en vez de utilizarla en el proceso digestivo.

Y si el ayuno es tan bueno para combatir un resfriado o una gripe, también lo es para mejorar o combatir otras enfermedades, además de ser un buen preventivo para tener siempre nuestra salud en óptimas condiciones.

El ayuno como tratamiento terapéutico es importante para mejorar la salud sobretodo en pacientes con diabetes, sobrepeso u obesidad, colesterol, hipertensión, reúma, cansancio, fibromialgia, patologías del sistema digestivo, enfermedades degenerativas… entre otras.

Ayuno y Salud:
Programa de ayuno de 3 días
Programa de ayuno de 6 días
Programa de ayuno de 12 días