Cada vez es más frecuente, sobretodo en mujeres, sufrir la llamada astenia primaveral. Fatiga y decaimiento que se padece con el cambio de estación.

Sentir agotamiento constante, no tener ganas de nada, un cansancio tanto físico como mental, son los principales síntomas, pero también pueden ir acompañados de mal humor, apatía, melancolía, falta de vitalidad, poco apetito y un malestar en general.

La aparición de estos síntomas coincide con el cambio de estación, pero los expertos no tienen clara la causa concreta que los origina. Unos opinan que es debido al cambio hormonal, la disminución de endorfinas, otros acusan depresión o anemia. Cada vez la sufren más personas, y es que la padecen un 10% de la población, y la franja de mayor concentración está en mujeres de 20 a 50 años.

Los más habitual es que esa sensación de fatiga desaparezca a los pocos días, cuando el cuerpo se ha acostumbrado al nuevo clima de la primavera, es por eso que los médicos lo consideran un malestar leve sin otorgarle mayor importancia.

Consejos para combatir la astenia primaveral:

  • Llevar una dieta equilibrada.
  • Hacer cinco comidas al día.
  • Ingerir suficiente agua, se recomienda mínimo 1,5 litros al día.
  • Dormir las horas suficientes, procurando tener un horario fijo para acostarse y levantarse.
  • Realizar algo de ejercicio físico: caminar, bicicleta, etc.
  • Un aporte de suplementos naturales resulta beneficioso para estos momentos de debilidad y cansancio: levadura de cerveza, germen de trigo, miel, germinados, ginseng…

La dieta mediterránea es idónea para tener una óptima salud alimenticia:

  • Consumir cereales integrales que son ricos en fibra y vitaminas.
  • Ingerir pescado, legumbres, frutos secos aportan las proteínas necesarias.
  • No abusar de la carne que es más difícil de digerir y sus grasas son dañinas.
  • La leche entera y el queso también poseen demasiada grasa por lo que es mejor evitar su ingesta.
  • Elimina la comida rápida, los fritos y los precocinados, que sobrecargan el organismo.
  • Eliminar el azúcar blanco y todos lo productos que lo lleven ya que contrariamente al conocimiento popular el azúcar no nos aporta energía sino más bien todo lo contrario.
  • Evitar la ingesta de bebidas alcohólicas, gaseosas, estimulantes y excitantes.