Uno de los efectos más notorios que conlleva realizar un ayuno terapéutico es la reducción del peso y del volumen corporal.

Durante los programas de ayuno, sobretodo aquellos que son de 6 o 12 días de duración, con la completa eliminación de la ingesta de sólidos, se produce un importante cambio en el metabolismo. La alimentación, que es controlada y a base de líquidos como zumos de frutas y verduras, caldos e infusiones, produce que el resto de calorías que el cuerpo necesita las absorba del propio organismo, produciéndose una alimentación desde el interior. De ahí que las reservas de grasas se vayan consumiendo.

Pero para que esa alimentación desde el interior se abastezca de grasas y no de proteínas de la masa muscular, es importante evitar el sedentarismo. Realizar ejercicio suave, moderado pero constante, guiado por expertos, durante varias horas al día es de vital importancia para mantener la musculara tonificada y en óptimas condiciones.

El ejercicio también resultará beneficioso para paliar esas sensaciones de incomodidad, ansiedad, o nerviosismo, que pueden darse durante un programa de ayuno prolongado.

Y si lo que te interesa es mantener la línea, lo mejor es seguir las recomendaciones dietéticas y las pautas de conducta aconsejadas por el nutricionista que controla el ayuno, a parte de mantener un control del peso, que siempre resultará beneficioso para reducir los factores de riesgo de muchas enfermedades, se gozará de una silueta más acorde a nuestros gustos personales.

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